Cambio Horario

¿Horario de verano o de invierno? La ciencia señala cuál es mejor para nuestra salud

Este fin de semana retrasaremos los relojes una hora. Un reciente estudio analiza los efectos en nuestro reloj biológico y abre el debate: si dejamos de cambiar la hora, ¿con cuál deberíamos quedarnos?

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22 OCT 2026 - 10:30 22 OCT 2026
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¿Horario de verano o de invierno? La ciencia señala cuál es mejor para nuestra salud - Costa Directo

La madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre volveremos al horario de invierno: a las 03:00 horas serán las 02:00 h, lo que nos dará una hora más de sueño y nos permitirá comenzar las mañanas con más luz solar sobre el horizonte, aunque las tardes se acorten.

Aunque el cambio de hora genera cada año un intenso debate social y reticencias en parte de la población, la ciencia lleva tiempo estudiando su impacto real en nuestro organismo. Ahora, un estudio de la Universidad de Columbia Británica (Canadá), publicado en el Canadian Medical Association Journal, arroja luz sobre una cuestión clave: si se elimina el cambio de hora, ¿qué horario es el más beneficioso para la salud humana a largo plazo?

La luz de la mañana: la clave de nuestro reloj circadiano

A pesar de que el horario de verano cuenta con gran aceptación popular por ofrecer tardes más luminosas que favorecen el ocio y el comercio, la investigación científica concluye que el horario de invierno (estándar) es el más ventajoso para la biología humana.

Según explica el investigador principal del estudio, Raymond Lam, «las pruebas científicas en materia de salud apuntan al horario estándar, sobre todo porque la luz matutina es fundamental para nuestros relojes biológicos, la calidad del sueño y el estado de ánimo».

Los autores del estudio detallan que la luz del amanecer ayuda a sincronizar el reloj circadiano del cuerpo, mientras que la luz al final de la tarde tiende a retrasarlo. Al mantener el horario de verano en invierno, se reduce la luminosidad por la mañana, lo que dificulta que el organismo se mantenga en sintonía con el día de 24 horas.

Sectores más vulnerables y afección en la salud mental

El estudio alerta de que la falta de luz matutina puede alterar los ritmos circadianos, provocando síntomas como fatiga, aumento del apetito, empeoramiento del descanso e incluso estados depresivos o trastornos afectivos estacionales.

Entre la población más expuesta a estos efectos negativos destacan:

Niños y adolescentes: Durante la pubertad, los horarios de sueño se retrasan de forma natural, por lo que acudir al colegio a oscuras afecta a su rendimiento y descanso.

Trabajadores a turnos o madrugadores: Cuentan con menos facilidades e infraestructuras para exponerse a la luz natural en el inicio de su jornada.

Poblaciones situadas más al oeste: Quienes residen en el extremo occidental de un mismo huso horario sufren un amanecer más tardío, intensificando estos efectos.

«A la gente le gusta tener más luz después del trabajo, pero esos beneficios deben sopesarse frente a la menor productividad, la pérdida de sueño y los peores resultados educativos asociados al horario de verano», señala Patrick Baylis, coautor de la investigación.

Las lecciones de la experiencia internacional

El informe recuerda que otros países intentaron fijar el horario de verano todo el año y tuvieron que dar marcha atrás:

Estados Unidos (1974): Tras adoptar el horario de verano durante la crisis energética, revirtió la medida en menos de un año debido a las quejas por las mañanas oscuras y los riesgos de seguridad para los niños que iban al colegio antes del amanecer.

Rusia (2011): Mantuvo el horario de verano durante tres años, pero lo revocó tras el descontento social por el aumento de somnolencia, el incremento de accidentes de tráfico por la mañana y el descenso de la productividad.

Una decisión de salud pública

Los científicos instan a los Gobiernos a tomar la política horaria como una cuestión prioritaria de salud pública y a planificar las consecuencias antes de tomar una decisión definitiva. Para los expertos, la ciencia deja poco espacio a la duda: si el cambio de hora llega a su fin, la luz de la mañana debe prevalecer para cuidar la salud de la población.

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