El Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha revelado que en 2025 los hogares españoles adquirieron 49.857 toneladas de mango, un incremento del 33,4 % respecto a 2024. Este dato engloba la totalidad de la fruta comprada, sin distinción de origen, y confirma la consolidación del mango como un elemento cada vez más presente en la dieta diaria.
Origen y producción
El mango europeo, cultivado en la Costa Tropical y la Axarquía de Málaga, constituye la principal fuente de la Unión Europea. Con una superficie de 6.150 hectáreas y una producción de cerca de 55.500 toneladas en la campaña 2025, la zona se ha convertido en un referente nacional. La proximidad a los mercados europeos permite recoger la fruta en un estado de madurez fisiológica óptimo, reduciendo el tiempo entre la cosecha y el consumidor y preservando sus cualidades organolépticas.
La temporada inicia a finales de verano con variedades tempranas como Irwin y Tommy Atkins, y se extiende hasta octubre con Osteen, la variedad dominante, seguida de Kent y Keitt, que prolongan la disponibilidad del producto en los puntos de venta.
Versatilidad en la mesa
El equilibrio entre dulzor, acidez y frescura del mango ha impulsado su uso más allá del postre, incorporándose en desayunos, meriendas, ensaladas, pescados, quesos y salsas saladas. Este aspecto fue el eje central del evento celebrado el 8 de septiembre en el Teatro Sofía de Madrid, donde se presentó la temporada del mango europeo cultivado en España. El encuentro reunió a representantes del sector y expertos en bienestar, nutrición y actividad física, convirtiendo el escenario en una experiencia sensorial que exploró la percepción del alimento a través de la vista, el olfato, el gusto, el tacto y el oído.
“El mango ya forma parte de la cesta de muchos hogares españoles y ahora el siguiente paso es que el consumidor pueda elegir también conociendo su origen”, explicó Antonio Carpintero, director general de INTERTROPIC. “La proximidad permite recolectarlo con una madurez fisiológica adecuada y reducir enormemente la distancia y el tiempo hasta el consumidor, lo que puede marcar una diferencia importante en la experiencia al comerlo”.